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Un poema de Pádraig Ó Tuama

Pretender Y el primer día dios inventó algo. Luego apareció todo lo demás: los segundos, el sexo y las bestias y las respiraciones y las rabias; la hambruna, la cura, la lujuria y los rechazos de la lujuria; cosas infestadas que infestan la suciedad; la circunferencia y el trabajo y el sedimento y el excremento y todas las funciones para cagar; los anillos en el tronco y ramas rotas por la nieve; los corazones de los cerdos y los astros, el misterio, el suspenso y las picaduras; los insectos, la sangre y los intereses y la muerte; eventualmente, nosotros, con todos nuestros virus, lamentos y curiosidades; todas nuestras canciones e historias inventadas; y nuestras canciones acerca de las historias que hemos olvidado; y todo lo que hemos olvidado que hemos olvidado; y para unir esas cosas dios inventó el tiempo y esas estaciones que riman y que muestran la descomposición Texto original: Makebelieve Traducción: Gustavo ...

Un poema de Rage Hezekiah

Del enojo Mi terapeuta blanca lo llama “mi límite”, yo oigo “Mujer Negra Enojada”. Ella dice “Fuerza del enfoque negativo voluntario”. Dice “Temperamento intelectual ácido”. Copio sus palabras en una tarjeta. Ella quiere una historia de origen, un extraño con su mano dentro de mí, o algo peor. No tengo una narrativa lineal y no puedo complacerla. Elaboramos rituales en el piso de su estancia. Yo quemo cartas repletas de resentimientos, miro la brasa del papel en la chimenea, admito que no quiero dejar ir esto. Y si el enojo, mi armadura, ¿está incrustado en la médula de quien soy? Sin él, ¿quién puedo aprender a ser? “A donde quiera que vayás, ahí estará”. Ella me pregunta qué voy a perder si me rindo, me imagino un pez destripado, de piel plateada y reluciente, vacío de sí mismo. Texto original: On Anger Traducción: Gustavo Solórzano-Alfaro, 2019 Rage Hezekiah es una poeta y educadora, radicada en Nueva Inglaterra, cuyo primer libro, Stray Harbor ...

Un poema de Seamus Heaney

Fotografía: Burns Library, Boston College / Flickr Andamiaje Los albañiles, cuando empiezan una construcción, son cuidadosos y prueban los andamios. Verifican que las tablas no se deslicen en puntos clave, aseguran todas las escaleras, aprietan las juntas. Y, sin embargo, cuando terminan el trabajo los desarman, para dejar al descubierto paredes de piedra firme y sólida. Entonces, vida mía, si a veces parece que los viejos puentes entre vos y yo se resquebrajan no tengás miedo. Podemos dejar caer los andamios, confiados de que hemos construido nuestro muro. Texto original: “Scaffolding” Traducción: Gustavo Solórzano-Alfaro, 2017 Seamus Heaney (Irlanda del Norte) nació en 1939 y falleció en el 2013. En 1995 le fue concedido el Premio Nobel de literatura. Dentro de su amplia producción poética podemos citar Opened Ground: Selected Poems, 1966-1996 (1998) o District and Circle (2006), el cual el valió el T.S. Eliot Prize. Más sobre el autor ...

Tres caballos muertos

Acuarela de Juan Carlos Mestre para su proyecto Cavalo mo rto , que incluye el poema y doce dibujos En el 2009, en la antigua Rayuela, tuve la oportunidad de conocer y escuchar al artista español Juan Carlos Mestre, invitado al Festival Internacional de Poesía. Esa noche leyó junto al escritor costarricense Alfonso Chase. Mestre recitó, entre otros, un poema titulado "Cavalo morto". Creo que nunca había escuchado poesía de esa manera. Al día siguiente fui a su recital en el Farolito. Ahí volvió a leer su poema, acompañado esta vez de un acordeón. La experiencia fue única. Al día siguiente escribí una imitación del poema. La guardé durante un tiempo, un poco avergonzado. Me había convertido en un  groupie . Sin embargo, luego me armé de valor y se la envié. Así, del mismo modo en que Mestre hace un homenaje al "Cavalo morto" original, el del brasileño  Lêdo Ivo, yo me animé a escribir el mío como homenaje a Mestre. Ahora quiero compartir estos tres cab...

Cuatro poemas de Cristopher Montero Corrales

© Patricia Frencia La verdad es difícil de aceptar Mi hermano es tartamudo, sueña con ser filólogo pero no lo logra, y como pena le da estudia cualquier cosa, como antropología. ¿A qué le teme? —digo, con sus cuatro carreras— ¿Por qué su anhelo no? comprendí que no es miedo a tropezarse hablando, y que nadie se debe forzar a confesar. (p. 17) Ni mi madre me regaña Colgaba de una rama un feo enano, pálido, que molestaba al barrio. Colgaba de una rama —¿Y quién lo subió? —se preguntaba la madre. —Tal vez fui yo —declara Óscar, el flaco. —Creo que fui yo —el gordo, Armando. La madre miró al suelo: —Yo no le enseñé a hacer la cama y, con las sábanas, se ahorcó, esa mañana. (p. 21)                                                 Pesadilla en la biblioteca Emile Gouiran ...

Cuatro poemas de Gustavo Arroyo

Jeffrey Zamora, para La Nación Sin piedad Ahora que muere la tarde los grillos me recuerdan la dialéctica de los ciclos. Estoy en la parte trasera de la casa, en el mismo sitio donde solía fumar a escondidas de mi madre, cuando volvía del colegio. Escucho los grillos desde entonces; siempre han estado ahí, al igual que la invisible genética que me conforma. A esta hora el calor aún molesta y comienzan a visitarme ciertos deseos que me cansé de reprimir. La nostalgia pinta de amarillo el pedazo de cielo que logro ver desde acá, acuclillado en esta parte de la casa que nadie de afuera conoce, donde ocurrieron tantas cosas que he decidido olvidar. Entre grillos, calor y deseos, esta erección me resulta incómoda. Ya no fumo, y eso vuelve todo peor. La tarde me consume de nuevo, sin piedad. De Dialéctica de las aspas , p. 8 Prénoms Fred, sobre la cuerda exterior de la ironía, baila un tango con el hermano de su novio...