Nadie nos ha enseñado a ser felices Jonatan Lépiz Uno Nadie que esté feliz escribe es el título del nuevo libro de Gustavo Solórzano-Alfaro. Digámoslo de una vez, estamos ante un libro de celebración de la vida que hay que leer. El título, a primera vista, parece una sentencia; sin embargo, conforme avanzamos en la lectura, nos percatamos de que el libro parte de una paradoja: ¿es posible ser feliz y escribir?; la paradoja es doble: ¿se puede, acaso, no serlo y vivir? A partir de este principio, Nadie que esté feliz escribe escarba la tierra de la nostalgia. El libro no se funde en un eterno presente o en un pasado añorado, más bien, todo se conjuga de otra forma, como si la felicidad fuera un verbo. Imaginen. Las fronteras que separan los tiempos verbales se difuminan. No existe más pasado, presente o futuro, quizá por eso, en su estructura, resultan artificiales las fronteras entre los géneros: poesía, ensayo, prosa; y el libro anda a sus anchas ya sea por...
Blog "gluten-free" de Gustavo Solórzano-Alfaro