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Entradas

Tres episodios de la infancia

Fotografía de Esteban Chinchilla Infancia Allí transcurre la larga angustia de la escuela y el tiempo de espera con objetos indistintos. Oh soledad, oh pesadumbre de pasar el tiempo... Y al salir: bullen y suenan las calles, y en las plazas se elevan surtidores, y en los parques cobra amplitud el mundo. E ir por todo eso en traje infantil, muy distinto de los que van o fueron: Oh edad singular, oh pasatiempo, oh soledad. Y contemplar de lejos todo eso: hombres y mujeres; hombres y mujeres y niños, que son otros y vistosos; y allá una casa, y a ratos un perro, y un susto mudo, qué sueño, qué espanto, oh qué hondura sin fondo. Y así jugar: pelota y arco y aro en un jardín, que suave palidece, y a veces, por tocar a los mayores, ciego y loco jugando al escondite, pero quieto al anochecer, y volver a casa pasito a paso, tieso y cogido de la mano: Oh qué comprender siempre más y más huidizo, oh qué angustia, qué peso. Y...

Árboles

Imagen: Fotografía de Carina Felice Árboles Desde esta ventana que vos no sabés que existe puedo ver los árboles en el jardín. Ellos sí que saben cómo enfrentar el día, la lluvia, con sus ramas hechas polvo de tanto batirse contra el viento. Los árboles de ese jardín no me pertenecen, como tampoco me pertenecen la tierra que los recibe o las aves que los habitan. Nada me pertenece de esos árboles y sin embargo se sienten cercanos, como si una mano se extendiera desde ellos hasta el sillón de caoba donde escribo estos remedos de pinturas modernas. La ventana con su cortina de tergal es un muro infranqueable entre mis brazos y el jardín. Uno se siente abatido cuando el sol atraviesa las hojas y cae como plomo en el zacate, donde los gusanos de seda tejen su camino desde una mitología que nosotros tampoco ─no habría forma de que así fuera─ sabemos que existe.

Las altas bibliotecas. Variaciones sobre un tema de "Citizen Kane"

Afirman los impíos que el disparate es normal en la Biblioteca y que lo razonable (y aun la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción. Hablan (lo sé) de “la Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenes corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira”. Jorge Luis Borges “La biblioteca de Babel” La biblioteca es testimonio de la verdad y del error (El monje Jorge a Guillermo de Baskerville) Umberto Eco , El nombre de la rosa I Como un personaje salido de una película de Peter Greenaway, o como buen neurótico (o como buen capricornio), siempre he sido ordenado, meticuloso, disciplinado para ciertas cosas, maniaco; amigo de las listas que como fetiches duran unos segundos en nacer y desaparecer. A veces creo que mi vocación escritural tiene más que ver con esta fijación que con la literatura misma. Por eso, entusiasmado acepté hablar sobre mi biblioteca personal...

Trucos para que una biblioteca arda esplendorosamente

En el marco del  Festival Leer es una Fiesta , organizado por la Alianza Francesa, tres escritores estarán conversando acerca de sus bibliotecas personales. Véalos cómo, sin pudor alguno, sacan de sus baúles placeres culposos, libros vergonzantes y quizá alguno que otro clásico o un autor contemporáneo para guardar las apariencias. Si se descuidan, llévese algún libro; si usted se descuida, no respondemos. Juan Murillo G. A. Chaves Gustavo Solórzano-Alfaro Día: jueves 18 de octubre Hora: 7: 00 p. m. Lugar: Alianza Francesa, barrio Amón, San José Mi biblioteca consta de escasos ochocientos volúmenes. Casi la mitad es un botín de guerra de la casa paterna que todavía no tengo seguro (mientras mi hermano aún lo pretenda). A cambio dejé unos cien libros infantiles. La otra mitad y quizá algo más la he comprado en diferentes lugares, principalmente entre los dieciocho y los veintidós años. Por qué esa edad no debería ser ningún secreto. O quizá es tan solo la ép...

Simic y Gioia

En Círculo de Poesía , poemas de  Charles Simic (Serbia, 1938) y Dana Gioia (EE.UU., 1950) en modestas versiones caseras.

Muestra de poetas costarricenses en “Círculo de Poesía”

He preparado, para Círculo de Poesía , de México, un dossier de poesía costarricense contemporánea. La muestra consiste en una breve presentación (que requerirá adiciones, correcciones y aclaraciones) para introducir la obra de doce autores, nacidos entre 1950 y 1990, y por supuesto, una selección de la poesía de cada uno. El trabajo se complementa con una bibliografía recomendada que podrán consultar al final de esta entrada. Durante tres semanas, han venido apareciendo cada uno de los autores, que ya ustedes pueden leer de forma completa. Gracias al escritor Alí Calderón, por abrir un espacio en esta revista. Presentación Poetas Carlos Francisco Monge (1951) Alexánder Obando (1958) Klaus Steinmetz (1962) Guillermo Fernández (1962) Alí Víquez (1966) Mauricio Vargas Ortega (1971) Esteban Ureña (1971) Alfredo Trejos (1977) Esteban Chinchilla (1978) Silvia Piranesi (1979) David Cruz (1982) Juan Carlos Olivas (1986) Bibliografía recomendada s...

Diario de lecturas pendientes

Sade: el placer de la lectura proviene indirectamente de ciertas rupturas (o de ciertos choques): códigos antipáticos (lo noble y lo trivial, por ejemplo) entran en contacto… Roland Barthes (1) Una página que falta. Un deseo que decrece justo antes del clímax. Una lectura que se trunca. Un libro que se lee con pasión hasta la mitad y se retoma meses después; otro que se empieza varias veces hasta lograr terminarlo. Lecturas interrumpidas, lecturas a medias, lecturas perezosas, lecturas descuidadas, lecturas pendientes. * Imaginemos un lector que todos los días se detiene en la misma página. Todos los días abre un libro y empieza en la página 10. La lee, la repite, la repasa. Cierra el libro y así por días, meses y años. Una suerte de “libro de arena” a la inversa. El tiempo detenido, los mismos caracteres, las mismas palabras, y sin embargo cada día se renueva el amor por esa página y la pasión con que es leída. El tema no es nuevo. Sus diferentes versiones es...