Afirman los impíos que el disparate es normal en la Biblioteca y que lo razonable (y aun la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción. Hablan (lo sé) de “la Biblioteca febril, cuyos azarosos volúmenes corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira”. Jorge Luis Borges “La biblioteca de Babel” La biblioteca es testimonio de la verdad y del error (El monje Jorge a Guillermo de Baskerville) Umberto Eco , El nombre de la rosa I Como un personaje salido de una película de Peter Greenaway, o como buen neurótico (o como buen capricornio), siempre he sido ordenado, meticuloso, disciplinado para ciertas cosas, maniaco; amigo de las listas que como fetiches duran unos segundos en nacer y desaparecer. A veces creo que mi vocación escritural tiene más que ver con esta fijación que con la literatura misma. Por eso, entusiasmado acepté hablar sobre mi biblioteca personal...
Blog "gluten-free" de Gustavo Solórzano-Alfaro