Sade: el placer de la lectura proviene indirectamente de ciertas rupturas (o de ciertos choques): códigos antipáticos (lo noble y lo trivial, por ejemplo) entran en contacto… Roland Barthes (1) Una página que falta. Un deseo que decrece justo antes del clímax. Una lectura que se trunca. Un libro que se lee con pasión hasta la mitad y se retoma meses después; otro que se empieza varias veces hasta lograr terminarlo. Lecturas interrumpidas, lecturas a medias, lecturas perezosas, lecturas descuidadas, lecturas pendientes. * Imaginemos un lector que todos los días se detiene en la misma página. Todos los días abre un libro y empieza en la página 10. La lee, la repite, la repasa. Cierra el libro y así por días, meses y años. Una suerte de “libro de arena” a la inversa. El tiempo detenido, los mismos caracteres, las mismas palabras, y sin embargo cada día se renueva el amor por esa página y la pasión con que es leída. El tema no es nuevo. Sus diferentes versiones es...
Blog "gluten-free" de Gustavo Solórzano-Alfaro