Imagen: Hermansz van Rijn Rembrandt, Los tres árboles , aguafuerte, 21,2 x 28 cm, 1643. Cada año, con la misma ingenuidad, trae promesas y se esfuma igual. Este 2008, al menos el viento y los soles de mi infancia regresaron… y no sé lo que eso significa. Mañana empezaremos de nuevo, aguardaremos de nuevo… Una rosa amarilla Ni aquella tarde ni la otra murió el ilustre Giambattista Marino, que las bocas unánimes de la Fama (para usar una imágen que le fue cara) proclamaron el nuevo Homero y el nuevo Dante, pero el hecho inmóvil y silencioso que entonces ocurrió fue en verdad el último de su vida. Colmado de años y de gloria, el hombre se moría en un vasto lecho español de columnas labradas. Nada cuesta imaginar a unos pasos un sereno balcón que mira al poniente y, más abajo, mármoles y laureles y un jardín que duplica sus graderías en un agua rectangular. Una mujer ha puesto en una copa una rosa amarilla; el hombre murmura los versos inevitables que a él mismo , para hablar con sincerida...
Blog "gluten-free" de Gustavo Solórzano-Alfaro