Insomnio Ahora escuchá lo que la casa tiene que decir. Tuberías que crujen , el agua que corre en la oscuridad, las paredes hipotecadas que se desplazan incómodas, y voces que se amontonan en un interminable zumbido de pequeñas quejas, como los sonidos de una familia que año tras año has aprendido a ignorar. Pero ahora debés escuchar las cosas que poseés, todo aquello por lo que has trabajado en estos años, el murmullo de la propiedad, de objetos en mal estado, las partes flojas a punto de quedar desechas, y retorciéndote entre las sábanas recordá todas las caras que no pudiste llegar a amar. Cuántas voces se te han escapado hasta ahora, la caldera que humea, el piso de madera bajo tus pies, las constantes acusaciones del reloj que cuenta los minutos que a nadie importarán. La terrible lucidez que este momento trae consigo, el entendimiento inútil, la oscuridad intacta. Lo no dicho Cuánto de lo que vivimos sucede dentro. Las penas escritas en secreto...
Blog "gluten-free" de Gustavo Solórzano-Alfaro